En el curso 2016-2017, nos embarcamos en una aventura que cambiaría nuestras vidas: nos mudamos a Turín, la capital de la región del Piamonte, en el norte de Italia. Esta decisión fue impulsada por el trabajo de Henar como auxiliar de lengua española en un instituto de la ciudad. Inicialmente, Turín no era el destino italiano que más nos entusiasmaba, ya que conocíamos poco de esta parte del país. Sin embargo, rápidamente nuestra percepción cambió y nos enamoramos profundamente de esta ciudad.
Durante nuestro año en Turín, nos sumergimos en la vida local. Nos movimos en bicicleta pública, compramos en los comercios cercanos y visitamos semanalmente el mercado de Porta Palazzo, el más grande a cielo abierto de Europa. Este mercado es un verdadero crisol de colores, aromas y sabores, donde se puede encontrar desde productos frescos locales hasta especialidades de diversas partes del mundo.



Disfrutamos de las comidas y cenas en los lugares más auténticos de la ciudad, integrándonos plenamente en la cultura local. La gastronomía turinesa nos conquistará con sus sabores únicos. Desde la pasta y la pizza hasta el famoso «bicerín», una bebida caliente a base de café, chocolate y crema, que es un verdadero placer en los fríos días de invierno.ntre las estaciones del año. En invierno, las calles son más solitarias y los días de diario terminan temprano. Los árboles desnudos y las luces navideñas crean una atmósfera mágica y melancólica. Sin embargo, con la llegada de la primavera, la ciudad se transforma. Las calles se llenan de vida y gente, especialmente los fines de semana, gracias a las múltiples actividades que ofrece Turín. Los parques florecen y los turineses salen a disfrutar del sol en las terrazas de los cafés y restaurantes.



Turín es una ciudad con una rica historia y un papel crucial en Italia. Fue la primera capital de la República Italiana, un hecho que resalta su importancia histórica. En la Catedral de San Juan Bautista se encuentra la misteriosa Sábana Santa, una de las reliquias más veneradas del cristianismo.
Además, Turín es uno de los motores económicos del país. Marcas emblemáticas como FIAT, Martini y Lavazza tienen sus raíces aquí, contribuyendo significativamente a la economía local y nacional. La ciudad también es conocida por su energía única, siendo considerada uno de los puntos de magia negra y blanca en el mundo, lo que le añade un toque místico y fascinante.

A lo largo de este año, también aprovechamos para explorar otras ciudades del norte de Italia como Génova, Milán, Bérgamo, Verona y Venecia. Cada una de estas ciudades nos ofreció experiencias únicas y memorables, pero Turín siempre ocupó un lugar especial en nuestros corazones.
Algunos de nuestros lugares favoritos en Turín
- Piazza San Carlo : Un lugar ideal para visitar los fines de semana. Conocida como el «salón de Turín», esta plaza es perfecta para relajarse y observar la vida cotidiana de la ciudad.

- Borgo Dora : Especialmente animado los sábados durante el mercado del Balón, donde se puede encontrar una gran variedad de antigüedades y objetos curiosos.


- Monte dei Cappuccini : Ofrece vistas impresionantes de la ciudad, especialmente al atardecer cuando Turín se ilumina con luces doradas.

- Iglesia de la Gran Madre de Dios : Un sitio de gran belleza arquitectónica y espiritual.

- Parco Valentino : Perfecto para pasear en primavera, este parque es un oasis de tranquilidad con su castillo medieval (Borgo Medievale) y jardines bien cuidados.
En cuanto a la gastronomía, Turín cuenta con una oferta increíble de lugares donde comer. Los locales en la zona del Quadrilatero tienen una estética muy cuidada, y entre nuestros favoritos, con la mejor calidad-precio, están:
- El Bar del Balón i Due Scaline : Un lugar acogedor y auténtico.

- Pizzería Antico Balon : Con pizzas deliciosas y ambiente familiar. El interior de este local es un verdadero museo del Calcio.

- Pizzeria A Casa di Pulcinella : Un poco alejado del centro pero merece la pena, nadie da más por menos en Turín. La calidad de los ingredientes se nota en cada bocado.

Además de todos los sitios especificados, recomendamos encarecidamente visitar otros lugares como: la Porta Palatina, Galería Subalpina, subir a la colina de Superga (desde donde se obtienen unas vistas panorámicas espectaculares de la ciudad y los Alpes). También es una experiencia inolvidable ver un partido de fútbol de uno de los dos equipos de la ciudad, Torino y Juventus, sintiendo la pasión y el fervor de los aficionados locales.



Aunque nos dejamos muchas cosas, creemos que esta pequeña introducción capta la esencia de esta magnífica ciudad. Para conocer más, lo mejor es visitar Turín y descubrirla por uno mismo. ¡No te arrepentirás!